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ABS, LA MEJOR OPCIÓN PARA TU MOTO

ABS, LA MEJOR OPCIÓN PARA TU MOTO

Seguridad

Porque no te equivoques: para eso es lo que vale principalmente el sistema ABS, algo con lo que todos (casi todos) contamos desde hace años en nuestros coches.Un sistema que precedió al aluvión de adelantos técnicos de los últimos años y que mejoran la seguridad dinámica de nuestros vehículos.

Ha tardado algo más de tiempo en llegar a las motos y otro tanto a los scooters. Hoy día, por fin, es posible conseguir scooters de todas las cilindradas con este sistema, aunque no en cualquier marca y, como verás en estas mismas páginas, hasta en los 125 cc puedes encontrar una cierta variedad de modelos que cuentan con este sistema de frenos.Y no debe de ser fácil para las marcas, ya que un ABS ?en condiciones? no es precisamente barato (unos 500 ?), y eso, cuando hablamos de vehículos de alrededor de los 3.000 ?, es un incremento de precio sustancial.

¿Qué es el ABS?

Del alemán AntiBlockierSystem o, lo que es lo mismo pero en castellano, un sistema que evita que ante una frenada brusca o sobre suelo resbaladizo, las ruedas patinen y pierdas el control del vehículo del que se trata.En el exterior, no está de más la pegatina o indicación ?ABS? en algún sitio.

Así, sobre el papel, parece fácil, pero hallar la forma ?técnica? de hacerlo tiene, como entenderás, bastante más complicación de lo que parece. Para empezar tienes que hacer que el vehículo ?sepa? que hay una o varias ruedas deslizando.

Después tiene que ser capaz de decidir qué rueda debe dejar de deslizar pero, a su vez, debe hacer que el vehículo frene. Y todo esto tiene que realizarlo a la velocidad que necesitas para, siguiendo con la analogía de nuestro titular, mantengas todos los dientes en la boca en una situación de emergencia.

Hoy día en el mercado hay varias soluciones que lo consiguen, aunque la más común es el sistema que patentó Bosch hace años.

¿Cómo funcionan?

Ponte en situación: vas con tu scooter por la calle, de repente hay un obstáculo en mitad de tu camino, frenas fuerte y? ¡Maldición!

Hay agua en el suelo que no habías visto y las ruedas resbalan. Mientras que sea la trasera, con un poco de experiencia que tengas, sangre fría y algo de suerte, podrás esquivar el obstáculo sin caerte. Pero si la que resbala es la delantera, malo. Salvo mucha pericia o suerte, estás en el suelo. Si lo has visto o has sido capaz de reaccionar, habrás soltado las manetas y si te sabes la teoría, habrás empezado a frenar y soltar intermitentemente para controlar la situación. Eso exactamente es lo que hace un sistema ABS. Cuando tú frenas lo que haces es actuar sobre una bomba de frenos que está en la base de la maneta. Ahí dentro hay líquido hidráulico a lo largo de todo el latiguillo de frenos hasta la pinza. Y dentro de la pinza dos bombines ?replican? esa presión sujetando el disco de freno a través de las pastillas. Es el mismo principio que dos jeringuillas conectadas, con distinto diámetro de émbolo en cada una y con la segunda ?empujando? unas pastillas sobre un disco que gira.

En unos frenos ABS  el sistema está compuesto, ademas de por lo normal en los frenos (bombas de freno, latiguillos, pinzas y discos) por unos captadores de velocidad en las ruedas, un calculador que procesa la información y un módulo electrohidráulico de válvulas intercaladas en el sistema de frenos tradicional.

El sistema va ?contando? las vueltas de las ruedas: la información llega de los captadores que están formados, normalmente por una rueda dentada (generalmente en el centro del disco) a la que ?mira? un captador óptico que va viendo cuántas ?rayas? pasan por delante de él.

El procesador compara la velocidad a la que gira la rueda delantera y la trasera, y así es capaz de ?saber? si una de las dos está deslizando: su velocidad desciende más rápidamente que en la otra rueda y en ese momento, actúa: manda la orden a la electroválvula intercalada en el sistema de frenos de esa rueda para que deje de mandar presión de frenos a esa rueda. La rueda deja de frenar, y por tanto, de derrapar; se vuelve a agarrar al suelo y se acelera, por lo que el sistema vuelve a permitir que le llegue presión hasta que vuelve a perder agarre, con lo que el ciclo se repite. Y eso, varios cientos de veces por segundo hasta que deja de derrapar o ha parado del todo. Lo único que tú notas de todo este proceso es una vibración rápida y suave en la maneta: son las electroválvulas al abrir y cerrar el paso del líquido de frenos.

Y aunque hoy día puede eliminarse ese ?efecto secundario? (Honda lo ha hecho en su C-ABS de las CBR) los fabricantes han preferido suavizarlo para que no te sea incómodo pero no quitarlo: te sirve de información para saber que el ABS está actuando.

Otras opciones

Lo que hasta aquí te hemos explicado es cómo funciona el ABS más común, el que incorporan casi todos los fabricantes. Otras marcas, sin embargo, han querido ir más allá y ofrecen sistemas más complejos que buscan compaginar el efecto antibloqueo con una utilización más racional del sistema de frenos: está claro que gran parte del público de los scooters no tiene experiencia previa con motos, sino que provienen del mundo del coche donde un sólo pedal actúa sobre todas las ruedas.

En muchos de estos casos, además, el problema se agrava: si este nuevo conductor ha montado en bici hace unos años, seguro que tiene ?pánico? a frenar con el freno delantero.

Honda y Peugeot han querido compaginar sus sistemas ABS con una solución a esos problemas: en Honda se llama C-ABS (Combined ABS) y en Peugeot se llama ABS/PBS 2 (ABS/Powered Braking System).

El sistema de Honda es bastante lógico: su ABS es normal pero el circuito de frenos se ?cruza? de forma que con la maneta trasera también mandas potencia de frenos a los discos delanteros. De esta forma, tanto si frenas con los dos frenos como si, por miedo o comodidad, sólo usas el trasero, la rueda delantera recibe, al menos, una parte de la presión de frenada, estabilizando así la detención en ambos trenes. La maneta derecha queda sólo para reforzar la frenada del tren delantero. El sistema ABS en sí funciona como el descrito antes.

Esto en cuanto a los C-ABS de sus scooters, porque el C-ABS de las CBR es algo más sofisticado: en este caso sí se han eliminado las vibraciones de los mandos y se ha desarrollado una electrónica más rápida y capaz de decidir con mayor precisión la necesidad de actuar o no, y con qué presión, de forma que sea poco ?intrusivo? (algo que los detractores de este sistema suelen alegar) y no retarde las reacciones, algo básico en una deportiva.

El ABS/PBS 2 de Peugeot es más complicado. Es el segundo sistema de este nombre que emplea la marca francesa y ha sido desarrollado en conjunto con Nissin, especialistas japoneses en frenos.

Peugeot quiere simplificar la utilización de sus scooters con este sistema: ?una mano acelera, la otra frena? es una frase que la marca emplea como ?lema? del ABS/PBS. Por tanto, si en el puño derecho llevas el acelerador la idea es conseguir que el freno principal de la moto vaya en la maneta izquierda.

Con ella tienes que conseguir que el scooter frene, repartiendo la frenada correctamente entre las dos ruedas, evitando deslizamiento del tren delantero y, además, que el esfuerzo sobre la maneta no sea mayor que en un sistema normal.

Para ello el PBS emplea un módulo electrohidráulico con un motor que es el encargado de enviar presión de frenada al tren delantero o trasero, en función de la información que recibe de los captadores de velocidad en las ruedas y de los de presión de frenada (la fuerza que tú haces en las manetas) instalados en el propio módulo.

Con este sistema consiguen un efecto de servofreno con el que la maneta no está más dura que en un sistema normal y el efecto del ABS, al haber captadores de velocidad en las ruedas que detectan los deslizamientos, informan al modulador que varía la presión de frenada.

A favor y en contra

Hay pocas cosas en las que todo el mundo esté de acuerdo y esta es una de esas que, si preguntas en un foro donde haya gente con experiencia, oirás de todo y es lógico, ya que no es oro todo lo que reluce y los sistemas ABS no ?contentan? a todo el mundo, puesto que se basan en una idea que, depende como la expreses, puede ser hasta desconcertante: dejar de frenar para controlar el vehículo cuando tienes que pararlo en una emergencia, pero en el fondo, es lo que hace, deja de frenar para volver a frenar y así mantener, sobre todo, la dirección que te interesa.

Esto, como puedes imaginar, tiene sobre el papel un primer efecto sorprendente y en el que se basan muchos detractores para no aconsejarlo: alarga la distancia de frenada. Claro, si tú paras ?del tirón?, sin detener en ningún momento la presión de frenado tardarás menos en frenar que si intercalas periodos sin presión de frenado en los que la rueda gira; aunque sean centésimas de segundo, son metros.

Pero esto es sobre el papel, porque en la calle, ¿Quién es el ?guapo? que en mojado frena con toda su alma sin asustarse, sin guardarse mucho del tacto de frenos? Sin embargo, con un ABS te garantizas el frenar con todo el poder de detención que tus frenos permitan. Y eso, en una emergencia significa mayor posibilidad de ?escapar del porrazo?.

Escucharás también que, en situación normal, son demasiado ?intrusivos?: lo usas con normalidad y el ABS entra, impidiendo así el frenar como tú quieras, en una situación que sí tenías controlada. Cierto, pero inexacto?Este mismo argumento lo dí yo mismo hace muchos años. Cuando llegaron los primeros ABS a las motos venían del mundo de los coches.

No había mucha experiencia en extrapolar un sistema que recibía la presión de un pedal y tenía que repartirla automáticamente entre cuatro ruedas, a otro sistema con dos entradas de presión (la bomba de freno de la maneta y la del pedal), dos ruedas de distinto tamaño y un ?repartidor de frenada no controlable por el sistema?: tú mismo. Esto hizo que aquellos primeros sistemas de principio de los ?90 no tuvieran la sensibilidad adecuada ni los reglajes acertados.

Y sí, eran intrusivos y te desbarataban la frenada. Todavía recuerdo una de aquellas primeras motos con ABS (no se dice el pecador) que entrando ?deprisita? en una curva su ABS decidió que yo no sabía lo que hacía: entró en funcionamiento en plena frenada en seco y recto, soltó los frenos, empezó a vibrar y lo que era una frenada antes de una curva rápida se convirtió sin quererlo en una tumbada ?GP? porque la moto no quiso frenar antes de la curva.

Ahora no te ocurrirá eso. Los ABS actuales sí están pensados, desarrollados y ajustados para la moto o para el scooter. Sólo actúan en frenadas muy fuertes en buen asfalto o cuando frenas sobre pavimento resbaladizo.

Y aún así, cuando entran, no notas en ABSoluto que la moto deje de frenar. Sólo una pequeña vibración y, cuando te acostumbras a ellos, pueden resultar hasta divertidos: ahora frenas ?con todo el hierro? hasta dentro de la curva. Al más puro estilo MotoGP, pero sin sustos.

Un poco de historia

A las motos llegaron de la mano de BMW en 1988 y desde la marca alemana fueron extendiéndose por el resto de las marcas según se fue perfeccionando su funcionamiento, abaratando su coste y popularizando su demanda. El último en llegar ha sido el Bosch 8M que incorpora Kymco en los Super Dink. Con sólo 1,5 kg de peso, el sistema es capaz de autodiagnosticarse en caso de fallo y calcula la velocidad de las ruedas una vez por cada centésima de segundo. Es capaz de frenar-soltar hasta cien veces en un minuto.

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